NO TE CALLES!!
Seccion de Denuncias Ciudadanas, porque nos interesas, publica tu caso.

Se le recomienda usar Mozilla Firefox para navegar por la web al maximo
Carta abierta para don Javier Duarte
Por Helí Herrera Hernández
TWITTER: HELIHERRERA@hotmail.es
plazacaracol@hotmail.com
ALZAN LA VOZ LOS PODERES FÁCTICOS
Por Helí Herrera Hernández
Twiter:HELIHERRERA.es
El jueves 8 del mes que corre se presento una iniciativa histórica en ambas cámaras del Congreso de la Unión llamada Ley Federal de Telecomunicaciones y Contenidos Audiovisuales, que busca sustituir a la actual Ley Federal de Radio y Televisión, con casi 50 años de vigencia, la cual presenta serios rezagos en esa materia.
Llamo mi atención de inmediato tal iniciativa, tan pronto como el duopolio radiotelevisivo TV-AZTECA-TELEVISA alzaron la voz contra la misma, aprovechando sus noticiarios y programas de análisis, y más cuando publicaron la semana pasada sendos desplegados en periódicos nacionales, donde la calificaron los propietarios como una “”legislación perniciosa””, porque según ellos, atenta contra la libertad de expresión que consagra la Constitución General de la República.
Debido a ello me propuse ir al fondo de la misma. Obtener los principales objetivos que persigue, y que en un apretadísimo resumen expongo:
1.- Deroga las leyes de radiodifusión y telecomunicaciones.;
2.- Crea un órgano regulador que sustituye a la COFETEL, que actualmente se encuentra cooptada por TELEVISA.
3.- Crea Consejos Consultivos Ciudadanos;
4.- Impone transparencia en concesiones;
5.- Introduce reglas de competencia contra el duopolio radiotelevisivo tvazteca-televisa;
6.- Asegura y protege a los medios públicos y a la radio comunitaria e indígena;
7.- Rompe el monopolio obligando a contratar producción independiente;
8.- Regula la publicidad, regulando hasta los infomerciales y otros disfraces ilegales;
9.- Protege a los consumidores;
10.-Defiende a los usuarios, abandonados al capricho de la empresa;
11.-Incrementa sanciones a las televisoras, hoy ínfimas, y precisa procesos jurídicos más claros y expeditos para cobrarlas, contemplando para el caso de no hacerlo con la perdida de la concesión, y
12.-Concede el derecho de “réplica”, que obliga al medio que dio una noticia infundada, para que en el mismo espacio se le brinde a la persona física o moral afectada aclarar el infundio y dejar a la radiodifusora o televisora con la apreciación de “mentirosa o calumniadora”.
Como es de observarse, todos estos objetivos que persigue la iniciativa, irritaron a los propietarios del duopolio, que querían y quieren una reforma a modo, que les conceda el refrendo automático, es decir, que cuando se les acabe el tiempo de la concesión, sin necesidad de concursar con cualquier persona que deseé hacerse de una determinada frecuencia, se les adjudique a ellos por el mismo tiempo que la tuvieron (25 o 50 años).
Que los sistemas “”combos”” sean entregados a los actuales propietarios de radiodifusoras AM, para que puedan operar en la frecuencia más limpia del espectro, la FM, cobrando de esa forma un doble comercial al anunciante, pero pagando impuestos de solo una.
Que desaparezcan la radio-televisión educativa, comunitaria y/o indígena, a través de procesos de inanición, es decir, cortándoles los escasos apoyos económicos que reciben.
Y como tales propósitos no se contemplan en la misma, sino todo lo contrario, no dilataron dinero ni tiempo para protestar ferozmente, a través de esos desplegados, acusando a los diputados y senadores que la presentaron de quererla “”aprobar al vapor””, y cuyos contenidos anulan la seguridad de la industria de la radio y la televisión; atentan contra la libertad de expresión; controla los contenidos; censura opiniones diversas y, en resumen, porque según ellos, contraviene el estado de derecho, o, “”su derecho que siempre han tenido para poder hacer y decir lo que a su regalada gana les convenga a sus intereses.
Es de sorprender estimados lectores la lectura que los dueños del duopolio le han dado a la iniciativa “”Ley Federal de Telecomunicaciones y Contenidos Audiovisuales””, porque han sido ellos con su dominio asfixiante los que han anulado la libertad de expresión; porque ellos han controlado los contenidos que transmiten a su conveniencia; porque han censurado, desaparecido y difamado en sus espacios a cualquiera que no comparta sus posiciones económicas y políticas; porque han sido ellos los que han vendido o destruido personajes públicos, sin responsabilidad penal o civil al calumniarlos vilmente un día si y el otro también.
En ese contexto se entiende el desplegado y la rabia de la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión contra la iniciativa de ley en comento, a la que inclusive, para impresionar a la tele-sociedad que ellos manipulan, la han calificado como la ley chavista-mexicana.
Sin ser la panacea la Ley Federal de Telecomunicaciones y Contenidos Audiovisuales, por lo menos les permite un respiro a los medios públicos (radio y televisión estatal, educativas, indígenas o comunitarias), para que puedan comercializar hasta seis minutos en la televisión y 12 en la radio, y con esos recursos accesar a equipos modernos, que hagan que se vean y escuchen sus transmisiones a lo largo y ancho de sus regiones, aspecto éste al que se oponen rabiosamente los poderes fácticos en México.
Habrá que estar atento a la correlación de fuerzas que se desplegarán tanto en un bando como el otro. Una lucha desde luego desigual, con clara ventaja para los actuales concesionarios de la radio y la televisión en México.
Los diputados y senadores que están dispuestos a impulsarla para su aprobación, deberán involucrar a la sociedad nacional como referente de apoyo, porque de no hacerlo el camino será sinuoso y seguramente fracasara.